Carta a prometida el día antes de la boda

He metido la carta a escondidas, antes de salir de tu casa, para que ni tu madre, ni tu padre, ni siquiera tu hermano, la vieran. Sé que al acostarte metes siempre la mano debajo de la almohada, así que no dudo ni lo más mínimo que la encontrarás.

Tranquila que no son nervios por la boda de mañana, ni arrepentimiento por prometerte amor eterno. Es sólo una carta de amor, muy sencilla y humilde, como los dos lo somos. Es una carta para que duermas sin nervios y con una sonrisa en la cara.

carta a mi prometida antes de la boda

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Nos conocemos desde hace mucho tiempo. Comenzamos como amigos y terminamos siendo novios. Lo cierto, y lo sabes, es que todo comenzó como un juego, una tontería de adolescentes que se fue haciendo serio. Frente a todos los pasos que debíamos dar, juntos hacíamos el camino y hasta aquí nos ha conducido. Es curioso echar la mirada hacia el pasado y recordar cómo nos hemos ido enamorando. Pero no es de lo acontecido entre nosotros de lo que quiero escribirte la última noche como soltero, sino de nuestro futuro.

Mañana vestirás un traje blanco y andarás cogida de la mano de tu padre hacia el altar. Allí estaré esperándote yo y comenzará toda la ceremonia, luego el banquete, la música, el baile y la noche de bodas. Seguirá a ello una estupenda Luna de Miel en uno de los mejores resorts del mundo, rodeados de cocktails, playa y sol durante 9 estupendos días.

Todo eso ya lo sabemos, no esperamos ninguna sorpresa al respecto, pero lo que más me interesa conocer es el futuro. Cómo serán nuestros días juntos. Creo que serán bonitos, especiales, con alguna que otra dificultad que, gracias a que nos tendremos el uno al otro, seguro que conseguimos superar sin ningún problema.

Me imagino que seré yo quien se levante todas las mañanas temprano para ir a trabajar, dado que tú entras más tarde a tu puesto. Te dejaré preparado el café, ¿de acuerdo? Así tendrás menos faena que hacer y podrás dormir unos preciosos minutos más.

No nos veremos hasta bien entrada la tarde. Yo a veces quedaré con amigos o iré al gimnasio, mientras que tú seguro que quieres seguir viendo a tus amigas o a lo mejor me sorprendes algún día esperándome en casa con la cena lista.

Todas las noches cenaremos juntos, será una comida especial, porque no importa si es vegetal, carne o pescado, lo único y exclusivo es hacerlo a tu lado, comer viéndote la cara, disfrutar de unos momentos maravillosos durante cada una de las noches de nuestra vida.

Por supuesto mantendremos nuestra afición a las series de misterio, que veremos por televisión o incluso en Internet. No pienso dejar ninguna de nuestras costumbres olvidada sólo porque estemos casados. Seguiremos yendo todos los fines de semana al mismo sitio a comer hasta que nos echen, porque sé que te encanta cómo cocinan allí y porque fue donde nos dimos nuestro primer beso. ¡Aunque derramamos todo el vino para hacerlo!

Creo que allí nos tienen en aprecio, saben que nació entre sus fogones nuestro amor, que la chispa ardió mientras degustábamos sus inmejorables platos y creo que, en cierta medida, se consideran algo orgullosos y responsables de que estemos juntos. Bueno, por algo hacemos el banquete con ellos, no hay mejor lugar.

¿Y en las vacaciones? Pienso ahorrar todo lo posible para comprar ese apartamento que tanto anhelamos, entre la montaña y el mar, para que podamos pasar meses juntos sin hacer nada más que bañarnos, tomar el sol y disfrutar de nuestra compañía.

Por supuesto espero que hagamos viajes, que descubramos nuevos lugares. Pero la comodidad del hogar es absolutamente incomparable a ningún hotel, por muy excelente que éste sea. No obstante, estando a tu lado seguro que lo paso bien, que disfruto enormemente, sea nuestro apartamento, un chalet o el banco de al lado del parque de nuestra casa.

¡Nuestra casa! Suena raro, ¿verdad? Ahora tendremos que construir, no sólo un piso donde vivir sino también un hogar y una familia. Hemos hablado de tener muchos hijos, de ser felices mientras pasan los días, todos juntos, riendo, corriendo, jugando, descubriendo la vida a nuestros pequeños…

Mañana lo empezamos todo, ¿tú quieres? yo no puedo esperar tanto para decir: ¡Sí, quiero!

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