Carta de amor – Amor por Internet

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He enviado esta carta de forma que deberías recibirla 12 horas antes de vernos, de encontrarnos frente a frente por primera vez. Es curioso lo mucho que han cambiado las relaciones desde nuestros antepasados, sobre todo en lo que se refiere a la era digital.

Parece que fue ayer la primera vez que entré en el chat para amantes de animales. Llevaba apenas una semana hablando con la gente de nuestras mascotas cuando me abriste el privado para una consulta sobre tu gata. Noté que conectábamos enseguida y la verdad es que desde ese mismo día entrar al chat ya no fue nunca más lo mismo.

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Si no estabas conectada era mucho más aburrido y si estabas presente prefería hablar contigo a estar en grupo diciendo todas las tonterías que realmente se expresaban. ¿Era el chat sólo para encontrar pareja realmente? La verdad es que no sabría confirmar si es así, pero ciertamente han salido numerosas parejas a partir de ese entorno.

Era bastante lógico que comenzásemos a entrar en otras redes sociales y entornos digitales, muchos de ellos descubiertos al mismo tiempo. ¿Recuerdas cuando por primera vez nos creamos la cuenta Skype y nos tuvimos como contactos?

No olvidaré la primera vez que te vi, digitalmente hablando. Me reconociste al cabo del tiempo que te preparaste a conciencia, tanto en cuanto a maquillaje como a ropa, y eso que la calidad de nuestras webcams era bastante limitada y no podía apreciar ni una mínima parte de lo que de verdad debes deslumbrar en persona.

Tú ya tenías Facebook, pero me ayudaste a crear mi perfil, a encontrar amigos y a compartir diariamente todas nuestras inquietudes, así como imágenes graciosas y, sobre todo, fotografías de animales de páginas, personales o que encontrábamos por Internet.

Descubrimos a través de las líneas escritas con nuestro teclado las muchas cosas que tenemos en común, además por supuesto de nuestro amor por los animales. Luego fuimos compartiendo nuestras fotografías personales, presentando a nuestros padres, a nuestras hermanas. ¡Recuerdo cuando te la presenté en directo por webcam!

Vivimos cada uno en una punta del país y entiendo que desde hace seis meses nos haya sido del todo imposible concertar una cita. Pero aún muerdo mi mano de envidia al saber que en un viaje de negocios fue mi hermana pequeña la que te conoció antes de hacerlo yo mismo.

Me dijo que eras preciosa y que se notaba la chispa del amor en tus ojos. Me confesó que hablasteis de antiguas parejas, pero sobre todo de lo que sentíamos el uno por el otro y de que debíamos vernos necesariamente e iniciar, de forma oficial, física y tangible nuestra relación. Espero que a partir de hoy eso sea posible.

No olvidaré nunca la primera vez que oí tu voz por teléfono. No es nada parecido al micrófono distorsionado del ordenador. Tu voz en realidad es muy dulce, totalmente femenina y refleja felicidad en cada entonación de frase, estoy deseando disfrutarla directamente.

Desde aquella primera llamada se sucedieron muchas otras, mensajes de texto, mensajes de Whatsapp, conversaciones de largas horas, incluso planes de llamadas telefónicas para que nos saliese prácticamente gratis hablar durante todo el día… Todo estaba dirigido a que estuviésemos conectados, pero faltaba el encuentro de hoy, el definitivo, la prueba de que nuestro amor perdurará por siempre. Obviamente no podré resistirme a verte y evitar darte un primer beso tan apasionado como seis meses de espera pueden ir creando, sin mediar palabra, sin esperar ni un segundo más a probar tus carnosos y brillantes labios, siempre maquillados, siempre pintados, aunque sé que naturales deben ser igual de preciosos.

Me imagino que estarás igual de nerviosa que yo pese a que ya somos novios!! Ya hemos formalizado la relación en Facebook, en nuestras redes sociales, incluso en nuestro querido y ya abandonado chat de amantes de los animales. Espero que hayas venido con tu pequeña gata, yo llevo a mi compañero con plumas, mi periquito, testigo incansable de nuestras conversaciones y que estoy seguro de que también tiene muchas ganas de conocerte, aunque no creo que te dé fácilmente tantos besos como los que yo voy a ofrecerte.

Después de seis largos meses amándote a través de la pantalla, hoy nos conoceremos. ¡No veo la hora de verte por fin! Espero que esta carta te ayude para hacer más corta, aunque igual de intensa, la espera.

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